Hola! Que tal les fue esta semana? Ya les cuento como fue la mía gracias a este bendito frío.
El sábado pasado (hace una semanita) les escribí la última carta, hasta ahí iba todo bien. Después de ese agotador día de clases que tuve el sábado me creí merecedora de salir a bailar y de tomar algo con mis amigas. Pasa que el viernes me habían invitado y dije que no porque al día siguiente tenía que madrugar. Y bueno nos pusimos “chuscas” con dos chicas de la residencia, una peruana y otra colombiana y como a eso de las diez y treinta enfilamos hacia “La trampa” un lugar en donde ponen, para variar… Vallenato (y no con “b” como yo escribía).
El nombre del lugar luego ya no inspiraba tanta confianza pero en fin, me fui porque una de las chicas había sugerido, supuse que no me llevaría a un lugar feo y no podía rechazar antes de conocer… Llegamos a la calle indicada por mi amiga (la local) al taxista y bajamos a la tal trampa. Al llegar luego el lugar tenía una pinta de turbio… yo pensé “donde car… me estoy metiendo?!” es que tengo un poco de espíritu aventurero pero tampoco taaanto. Y como les decía llegamos y había un hombre y una mujer en la puerta, entraba un tipo adelante nuestro y el hombre de la puerta le registró, cuando íbamos a pasar las mujeres se nos acerca la dama de la puerta y bueno yo pensé que iba a revisarnos las carteras porque acá hacen eso en todos lados (shoppings, restaurantes, bares, discotecas, locales de venta de cualquier tipo de mercaderías) por el tema de seguridad. Pero no, para mi sorpresa cuando le iba a mostrar mi cartera a la tipa ella me empieza a registrar todo el cuerpo… Ya me habían hecho eso al pisar Bogotá, en el aeropuerto, pero no pensé que me lo volverían a hacer… en fin. Entramos a la trampa y era un lugar, como les puedo explicar… a mi me hizo acordar a películas yanquis donde muestran esos bares mejicanos o latinos llenos de gente (pero tan llenos que no entra un alfiler) todos bailando medio en pedo y lo peor de todo con una pinta medio de delincuentes y es que los dos detalles anteriores se ven muy comúnmente en Asunción, pero este último no. Es decir era como ir a bailar a Tropiclub o algo así… ya se imaginarán. Una vez que entramos, buscamos una mesa libre que encontramos luego de un rato de dar vueltas y sólo porque justo las personas que estaban allí sentadas se estaban retirando. Había tanta gente que adentro se respiraba un tufo tremendo (afuera la temperatura era como 10° y adentro 25°!) y me pregunta mi amiga “Sí te gusta el sitio?” y yo le dije “Sí! Pero podemos quedarnos un rato y después nos vamos hacia el parque de la 93 verdad?” Ahí ella me hizo ver, con mucha razón, que eso quedaba en el otro lado de la ciudad, es decir para irnos hasta allí teníamos que pagar de nuevo taxi y demás. Bueno al final me dije a mi misma “Ya estás acá, disfrutá nomás” y nos quedamos. Comenzamos pidiendo una botella de ron (estábamos tres) que viene de
Así pasaba la noche, y luego de unos cuantos brindis ya estábamos todas bien a gusto en el lugar y yo bailando como una más. Finalmente el local cerró a las 2:30 hs. Y tuvimos que desalojar de inmediato, pero lo que pasó fue que después de tanto ron las chicas querían continuar el baile (yo no, claro ;) ) salimos del tufo que les conté al frío de afuera que a esa hora ya estaba por los 5° mas o menos. Ahí al instante me quedé sin voz, el choque de temperaturas me mató la garganta y no pude más hablar a partir de ese momento. Pero no hubiera quedado taaan mal mi garganta si no hubiéramos seguido dando vueltas en la calle a esa hora y con ese frío. Y claro que seguimos… Fuimos a otra “trampa” mas turbia y mas chica que la primera, que se abría “clandé” hasta las 6, pero por suerte cuando llegamos allí con la peruana ya se nos fueron las ganas de seguir farreando y sugerimos a la local regresar por las buenas a la casa. Esta trampa era diez veces mas calurosa que la anterior, con lo cual ya se me había exprimido la garganta a tal punto que me comencé a asfixiar adentro y le pedí a la peruana que me acompañara afuera para poder respirar. Una vez afuera ya no volvimos a entrar ni cag… Le llamamos a la local que saliera, nos tomamos un taxi y volvimos a casa, no antes de comernos una empanada de un kiosquito de por ahí para menguar los efectos del roncito. Una vez que llegamos a casa, eran como las 3:50 am, pero ya habíamos quedado con una de las chicas de la casa en que le íbamos a tirar una llamada perdida al llegar para que nos abriera la puerta, de esta forma no nos preocupábamos por la hora ya que abren la puerta solo hasta las 2:30 hs. como se acordarán. Así las cosas, de camino a la casa le llamamos a nuestro contacto para que nos abriera la puerta, llegamos a la casa y cuando nos abren la puerta quien apareció? Por supuesto que la casera! Yo no sé como hizo para escuchar cuando Donna (el contacto) bajaba las escaleras e intentaba abrirnos la puerta, lo cierto es que la vieja nos abrió una vez más con una cara de zombie y nos dijo que esas no eran horas de llegar, nosotras muy obedientes y cabizbajas subimos rápidamente las escaleras y fuimos a nuestras piezas con una risa de esas que no se pueden contener en ese tipo de estado… Al final, nos divertimos muchísimo en
Llegó el domingo y claro que la chica amaneció hecha pelota, en serio no podía hablar literalmente. Así me fue toda esta semana prácticamente lo que hizo que fuera bastante tranquila. El lunes comencé el gimnasio a pesar de la gripe pero ya el miércoles me dí cuenta que si no dejaba de joder no me curaba ni en diciembre entonces suspendí nomás por lo sano. Es que salir sudada y con el frío otra vez no me ayudaba en nada. Lo bueno que las chicas de la casa, cada una me dio una receta diferente de brebajes que me podían ayudar a mejorar. Algunos tomé otros no pero sí voy mejorando de a poco.
El viernes, estuve en la embajada paraguaya en un brindis que ofreció el embajador con motivo de haber culminado su periodo aquí. Ahí me encontré con toda (o gran parte) de la colectividad paraguaya residente en Colombia desde hace mucho tiempo. Para variar conversando con alguna que otra señora resulta que conocen a mi mamá, algún pariente o amigo… Famoso! Fue lindo encontrarse con compatriotas, algunos ya perdieron por completo el acento pero igual era en parte como estar allá. Después de ahí fuimos con Gianni, y otra paraguaya que vive acá de nombre Sandra, a conocer su casa. Tenía un perro que me hizo acordar mucho al que teníamos en mi casa un labrador negro divino! Se llamaba Polo pero con la diferencia que éste era súper educado. Claro! si le enviaron a una escuela para perros por casi un año!(eso para los que quieran hacer algún comentario sobre mi supuesta crueldad con los animales) Incluso después fuimos a tomar una cerveza a Bogotá Beer Company y el perro se quedaba quietito de lo más educado dentro del local, se portaba mejor que algunas personas jajaja.
Ah, la buena noticia de la semana es que ya me pagaron la mensualidad! Sí el jueves me fui al cajero a sacar plata y al ver mi extracto ví unas cifras de siete dígitos que no correspondían al saldo que yo tenía así que caí en cuenta de que me habían pagado. Feliz me puse! Ese día también fui con un compañero de la facultad (quien se ofreció a acompañarme para que no me jodieran) a Unilagos que es un centro comercial exclusivamente de equipos de informática. Llevé la laptop para que le instalaran algunos programas y me quedé embobada porque las noteboooks acá son BARATÍSIMAS!!! Por Dios, en serio son mucho más baratas que en Ciudad del Este y todo. Es que en ese lugar también hay cosas de contrabando por eso creo que son tan baratas, pero eso sí, son originales. Yo aproveché y me compré una impresora que me costó baratísima (como Gs. 150.000). En realidad yo no había preguntado últimamente precios en Py pero esa suma me parece muy barata para un impresora marca Epson y nueva (creo yo al menos). Las multifuncionales más caras cuestan como Gs. 400.000.- por ahí (sigue siendo barato verdad?) Estoy pensando seriamente en cambiar mi laptop por una más nueva y pagar a diferencia nomás...
Mientras pasó esta semana casi sin novedades aproveché también para ir viendo algún viajecito por el interior o exterior en semana santa. Estamos planeando con Paloma (una mexicana divina) y Sara (una peruana) para hacer algo entre las tres porque el resto de las chicas que son colombianas van a ir a sus casas en esa época. EL primer destino que nos gustó era Isla Margarita pero nos vimos rápidamente desalentadas por el costo del programa. Después vimos San Andrés (isla que está en el caribe y forma parte de Colombia) pero creo que tampoco llegamos, al final parece que vamos a recorrer las costas y algunas otras ciudades del interior nomás como SAnta Marta,
Las noticias de esta semana acá fueron, el miércoles la liberación de cuatro secuestrados por las FARC y ayer sábado la muerte de uno de los cabecillas del mismo movimiento, un tal Raúl Reyes, en un enfrentamiento con los militares cerca de la frontera con Ecuador. Lo de la liberación fue algo súper emocionante, lo seguí toda la tarde por la tele, desde que salieron estas cuatro personas (tres hombres y una mujer, todos ex congresistas) de entre la espesura de la selva colombiana hasta que los llevaron a Venezuela (como saben Chávez fue el que intermedió y negoció para que se los liberara) en un avión y allí se encontraron con sus familiares que habían ido hasta allá para esperarlos. Algunos habían estado por más de seis años secuestrados, la mayor parte con la salud muy deteriorada tras años de vivir en la selva y en condiciones precarias. Fue muy emocionante poder vivir eso de cerca. De verdad…
Espero que hayan disfrutado el feriado de ayer y que continuen con una buena semana,
saludos
Vale

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