lunes, 29 de septiembre de 2008

Aquela maldita bola

Alguém disse por ai que são duas as forcas que impulsionam o mundo. Que uma delas é a culpa e a outra é o medo.
Quando era apenas uma criancinha eu acostumava a ter pânico da bola. Não, não leram mal. Era efetivamente terror do esférico. O medo era que caíra na minha cara e quebrara o meu nariz. Acho que estava relacionada com a dor, a dor física. Até lembro que o medo não me permitia agir. Quando eu sentia que a bola se aproximava a mim, eu ficava quieta com os olhos fortemente fechados e as mãos cobrindo o meu rosto. Eu até me abstinha de participar em qualquer jogo que envolvesse a bola. Quer dizer que aquele sentimento conseguia me puxar do mundo, me impedia sociabilizar normalmente. O tempo passou e consegui superar aquele apavoramento da bola e até cheguei a gostar de jogar com ela.
Mas o medo nunca se separou de mim. Ele mudou sim. Já com o decorrer do tempo ele não estaria ligado a uma simples bola, mas a outras coisas, mais importantes, coisas de gente grande. Contudo, percebo que o mecanismo de ação é sempre o mesmo. A gente tem a sensação de que algo, contrario ao nosso desejo pode-nos acontecer e que esse acontecer vai acabar nos causando dano. Isto - a sensação digo - pode ser totalmente imaginário e arbitrário e, de fato normalmente o é.
É claro que eu respeito totalmente o medo de cada quem. Serão com certeza, todos completamente justificáveis. Nada comparado a aquele tal medo pueril da bola nem coisa nenhuma. A gente está falando é de coisa séria. Falando de medo a perder o poder, o dinheiro, medo de sentir e depois sofrer. Esses medos justificam qualquer ação com tal de poder evitá-los. Ações que possam incluso ferir aos outros. Todo isso não tem importância, o objetivo é evitar a gente de sair magoado o de ver cumprida aquela terrível possibilidade.
Pessoalmente costumo fugir o maior possível da situação que me provoca aquele pânico. Essa é a minha reação. Fugir (pode incluir também a negação) até o tempo me enfrentar indefectivelmente com ele. Até esse instante eu miro para outro lado, escapo. Prezava-me, antes, de nunca ter ferido ninguém com aquelas decisões, que a vida tinha me obrigado a tomar na última hora. Agora já não estou tão segura disso. Hoje eu sei que a gente pode ferir até sem desejá-lo, porque eu já fiz pessoas chorarem por minha causa e eu não queria isso. O medo é culpado de tudo, não a gente. Mas é melhor falar baixinho porque o medo é tão medroso que a gente tem medo incluso de falar o nome dele, de admitir que o esteja sentindo. É melhor inventar alguma outra escusa lógica e se aferrar a ela com todas as forcas possíveis não seja que percamos o último que se poderia perder nesta vida, o orgulho.

domingo, 28 de septiembre de 2008

Algo para compartir

EN PAZ
Artifex vitae artifex sui

"Muy cerca de mi ocaso,
yo te bendigo, vida
porque nunca me diste
ni esperanza fallida
ni trabajo injusto,
ni pena inmerecida.
Porque veo al final de mi rudo camino
que yo fui el arquitecto de mi propio destino
que si extraje la hiel o la miel de las cosas,
fue porque en ellas puse hiel, o mieles sabrosas.
Cierto, a mis lozanías va a seguir el invierno,
mas tu no me dijiste que mayo fuese eterno
halle sin duda largas las noches de mis penas,
mas tu no prometiste tan solo noches buenas.
En cambio tuve algunas
santamente serenas
¡Ame, fui amado, el sol acarició mi faz!
¡Vida, nada me debes!
¡Vida, estamos en paz!"

Amado Nervo

¡Qué belleza! Este poema es como mi filosofía de vida, sacándole lo del "muy cerca de mi ocaso" todo lo que dice se parece a lo que pienso. Cómo no agradecer cada día? Imposible...

martes, 16 de septiembre de 2008

Día del amor y la amistad





En Colombia se tiene la costumbre de conmemorar estas dos fechas en el mismo día. Cosa extraña para mí porque creo son celebraciones un tanto incompatibles. Bueno, eso dado el caso que una tenga los respectivos "novio" y "amigos" para celebrar con ellos ambas fechas. Como este No era el caso, decidimos con Zulma y MArtha festejar solo el día de la amistad. Y claro, para eso nos fuimos el fin de semana al ya conocido Irish Pub o The Pub donde pedimos las cervezas artesanales de las que ya les comenté en otro post. De ahí pasamos a una mini discoteca de puro salsa. Para variar fui el bufón de la noche con mi manera de bailar este ritmo caribeño. Y es que acá nadie me cree cuando les cuento que en mi país bailamos TODOS los ritmos casi de la misma manera y sin mucho tecnicismo. Obvio que eso resulta una aberración para mis amigos colombianos que cada vez que pueden, y me dejo, intentan enseñarme sus bailes típicos. Hasta ahora todavía no hubo caso y el tiempo se me agota. Ya veremos si este pedazo de madera consigue soltar las caderas antes de diciembre.

domingo, 14 de septiembre de 2008

Finca en la sabana





El miércoles 10 Milton, mi amigo argentino, me invitó a conocer una finca ubicada en la localidad de Siberia, sabana de Bogotá. El es veterinario e iba allá a ver unos caballos y yo aproveché su invitación para conocer un poco mas las afueras de la ciudad. Esta zona de la sabana es hermosísima. A escasos quince minutos de Bogotá y saliendo hacia el occidente está ubicado Siberia, un municipio chiquito. Y de verdad cuando comenzó a bajar el sol eso parecía Siberia o algún lugar del polo norte, mucho pero mucho frío. Pero no era eso lo que quería contar. El día fue impresionante y el lugar también. Llegamos como a las tres de la tarde y fuimos recibidos con unos tinticos (cafecito negro en colombiano) bien calentitos. Después de que el dueño nos mostró las caballerizas y los animales, Milton se puso a "trabajar" con uno de ellos. Allí estuvimos toda la tarde. Mientras yo disfrutaba del paisaje campestre él deleitaba al dueño de la finca y a los demás presentes con sus artes de domador racional o "hipnotizador de caballos" como algunos le llaman. Realmente es una destreza fascinante y creo, innata. Bueno aquí subo algunas fotos del lugar y de mi amigo haciendo sus artes... Hizo posar y todo al caballito que salió sonriente en una foto, jajaja!

domingo, 7 de septiembre de 2008

Siete meses en Bogotá

"...vértigo, que el mundo pare ¡qué corto se me hace el viaje!..."
El tiempo pasa demasiado rápido, me asusta un poco eso. Pareciera que cuando las cosas comienzan a ponerse buenas ya voy a tener que irme. Esa historia ya me es conocida. La pregunta que me hago es: seré yo nomás o a todos les pasa lo mismo? Será mi lentitud? Pues no sé, ya el tiempo me dará la respuesta. (Una vez mas, el tiempo. Tengo una relación amor- odio con él)
Balances? Sí, claro. Ya a estas alturas - bueno, en realidad ya un poco antes - puedo decir que Colombia - específicamente Bogotá - es una de las mejores cosas que me pasó hasta ahora en la vida. Por tantas razones y algunas tan personales que sería superficial escribirlas acá. De todas maneras, quiero compartir la alegría - casi plenitud diría yo- y la serenidad que esta experiencia trajo a mi vida. Necesitaba este espacio y tiempo exclusivamente para mí, hacia mucho. Tal vez demasiado. Pero no me quejo. De alguna manera tiempo y espacio llegaron exactamente cuando debían llegar, ni antes ni después. Ahora, mirando en retrospectiva, me doy cuenta de eso.
No puedo mas que agradecer infinitamente a la vida por permitirme vivir este sueño largamente anhelado. Y, ¿cómo no agradecer? Viendo tanta tristeza y sufrimiento a mi alrededor pienso: ¿Qué me hace tan especial a mí acaso para que la vida me de tanto ? A ratos casi me siento avergonzada y culpalble.
En fin viviendo un sueño que, a medida que se realiza, concibe otros nuevos quizá mas ambiciosos. Mas conciente de mis propios objetivos, con menos miedo de realizarlos, como "pisando más firme" hoy, me recuerdo a mí misma cuando siete meses atrás llegaba a esta ciudad - a medianoche y con frío - casi aturdida por lo rápido que se habían dado las cosas, dejando una vida atrás, iniciando otra acá, con tanta incertidumbre, expectativas, sentimientos confusos y encontrados. Me siento feliz, la tormenta pasó y no me mató (jajaja). Digerí demasiadas cosas y eso nomás ya hace valer toda esta experiencia. Hay mucho más , claro, pero eso me lo guardo para mí.
Un abrazo

miércoles, 3 de septiembre de 2008


Y dale alegria a mi corazon
Y dale alegria, alegria a mi corazon
Es lo unico que te pido al menos hoy.
Y dale alegria, alegria a mi corazon
Y que se enciendan las luces de este amor.

Y ya veras
Como se transforma el aire del lugar,
Y ya veras que no necesitaremos nada mas.

Y dale alegria, alegria a mi corazon
Que ayer no tuve un buen dia, por favor.
Y dale alegria, alegria a mi corazon
Que si me das alegria estoy mejor.

Y ya veras
Las sombras que aqui estuvieron no estaran
Y ya veras que no necesitaremos nada mas.

Y dale alegria, alegria a mi corazon
Es lo unico que te pido al menos hoy.
Y dale alegria, alegria a mi corazon
Afuera se iran la pena y el dolor.

Y ya veras
Las sombras que aqui estuvieron no estaran
Y ya veras que no necesitaremos nada mas.