domingo, 4 de mayo de 2008

Villa de Leiva, Ráquira.















El viernes 02 de mayo partimos con Paloma para Villa de Leyva, un pueblo del Departamento de Boyacá(Norte de Bogotá). Este pueblito colonial tiene un encanto casi mágico y te invita a soñar. Cuando uno llega allí ya no quiere irse. Las casas coloniales, sus callecitas estrechas y de piedras y las montañas que lo rodean hacen de esta villa un lugar más que maravilloso. Estuvimos hospedadas en el Hostel La Roca, casa colonial ubicada en la plaza central del pueblo. De construcción típica española con zaguán, fuentes, muchas flores, patiecitos y jardincitos internos. El primer día paseamos por las callecitas mágicas bajo la lluviecita característica de este país. El sábado hicimos un paseo a caballo que nos llevó hasta la Laguna Azul (el color de las fotos es original) luego fuimos al museo del Fósil (fósil de aprox. 19000 millones de años encontrado en el año 1975) y por último visitamos un Viñedo. Ya el domingo tomamos una buseta que nos llevó al pueblito de Ráquira, cercano a Villaeleyva, donde se vende todo tipo de artesanías. Es el pueblito de la artesanía por excelencia.. lindo también. Los paisajes del departamento de Boyacá son hermosos, tienen un verde sin igual con pinitos que crecen en las montañas, así mismo en ciertas partes se observan zonas un poco secas y hasta vestigios de erupciones de volcanes de epocas anteriores. Se dice que hace miles de millones de años Villa de Leyva era un mar.
Luego de visitar estos lugares encantadores, probar la típica "picada" de la zona (choricitos, asado picado, papitas criollas, etc) nos dirigimos al terminal dispuestas a abordar el "bus" que a las 15:00 hs puntualmente nos devolvería a Bogotá. Y resalto la palabra bus porque al parecer no es suficiente el vocablo de lengua española (de CAstilla) que hace referencia a aquel rodado que transporta aprox 45 pasajeros. No, porque el día anterior cuando fuimos a comprar los ticketes el vendedor nos aseguró que el precio que pagábamos correspondía a un traslado en bus "grande" para diferenciarlo de una "buseta" que acarrea un maximo de 25 personas y por consiguiente su espacio entre sillas en mas pequeño. Claro, la aclaración la hizo luego de que le hubieramos comentado sobre nuestra voluntad de no trasladarnos en una buseta en una distancia considerable por la incomodidad que ello implicaba (en base a la experiencia anterior del traslado Bucaramanga-Bogotá). No obstante todas estas solicitudes, imploraciones, idas y vueltas llegamos, como decía mas arriba, al terminal siendo aprox las 14:30 horas y nos encontramos con que el mentado "bus" era nada mas y nada menos que una vil buseta. Luego de conversar con Paloma sobre si estábamos o no de ánimos como para reclamar por la estafa sufrida, decidimos solicitar al impostor - vendedor - la devolución del precio de nuestros pasajes. Tras una airada discusión y que el engañador se negara (se empacó) infundadamente a reintegrarnos nuestro dinero, se me ocurrió traer a un oficial de policía para que "mediara" en el conflicto. Fue así que finalmente y gracias a la intercesión de la ley, conseguimos que nos devolvieran el pasaje justo cinco minutos antes de que el "bus" de verdad partiera para Bogotá. Puntualmente partimos de Villa de Leyva dejando el pequeño incidente atrás pero con la satisfacción de haber recorrido uno de los lugares más hermosos del país y regresar a casa con la comodidad de poder extender mis piernas en un transporte "a mi medida".

1 comentario:

Anónimo dijo...

Te fuiste y viene Djavan. No voy. Estoy sogue y quería ir contigo.